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Figura 5. Imagen de la perra en el trasportín con la grabadora Holter fijada sobre el techo del mismo. Los cables se fijaron al tórax mediante electrodos y venda cohesiva de forma convencional.
Al día siguiente la perra volvió al Hospital para retirar la grabadora Holter. La propietaria nos indicó que en casa la sacaron del trasportín varias veces, para comer y también porque estaba nerviosa de no poder estar con la familia. Durante el periodo de grabación experimentó múltiples síncopes. El primero, ocurrió por la tarde cuando estaba durmiendo en el sofá. Posteriormente durante la noche, tuvo varios síncopes seguidos cada 3 ó 4 horas, hasta un total de 12, algunos con vocalización.
En este caso el estudio Holter reveló la presencia de bloqueos sinoatriales (paradas sinusales), algunos de ellos de duración mayor de 11 segundos, que se correspondían exactamente con las horas en las que la propietaria había indicado los episodios sincopales.