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EVALUACIÓN RETROSPECTIVA DE LA UTILIDAD DEL CITRATO DE SILDENAFILO EN LA TERAPIA DE LA HIPERTENSIÓN PULMONAR EN PERROS
Bach JF, Rozanski EA, MacGregor J, Betkowski JM, Rush JE. J Vet Intern Med. 2006 Sep-Oct;20(5):1132-5 |
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ABSTRACT
La hipertension arterial pulmonar (HP) es una condición patológica en perros caracterizada por una presión anormalmente alta en la circulación pulmonar que ha sido asociada con un mal pronóstico. El sildenafilo es un inhibidor de la fosfodiesterasa V que produce vasodilatación mediada por el óxido nítrico. El tratamiento con sildenafilo disminuye la resistencia vascular pulmonar y la presión arterial pulmonar en humanos con HP.
El objeto de este estudio ha sido describir las características clínicas de perros con HP tratados con sildenafilo y su evolución. A partir de la base de datos de cardiología se seleccionaron los perros con HP tratados con sildenafilo. La HP fue definida como una presión arterial pulmonar sistólica (PAPs) > ó = 25 mmHg en reposo. Las historias clínicas fueron revisadas para obtener la siguiente información: reseña, duración y tipo de signos clínicos antes del tratamiento, enfermedad subyacente, PAPs medida o estimada, dosis e intervalo de dosificación de sildenafilo y el efecto del tratamiento sobre los signos clínicos y la presión arterial pulmonar y tiempo de supervivencia. Se incluyeron 13 perros. Los signos clínicos incluyeron colapso, síncope, distress respiratorio y tos. La duración de los signos clínicos antes de la presentación osciló entre 3 días y 5 meses. La causa subyacente se identificó en 8 perros. La dosis media de sildenafilo fue 1,9 mg/dl. 10 perros recibieron medicaciones asociadas. La PAPs media fue de 90 mmHg; 8 perros fueron reevaluados después de la terapia y la disminución media de la PAPs fue 16,5 mmHg. El tiempo medio de supervivencia de todos los perros fue de 91 días. El sildenafilo fue bien tolerado en perros con HP y fue asociado con disminución de la PAPs y mejoría de los signos clínicos en la mayor parte. El sildenafilo representa una opción de tratamiento razonable en perros con hipertensión pulmonar. |
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COMENTARIO DEL ESPECIALISTA
En medicina humana se considera la hipertensión pulmonar como un grupo de enfermedades caracterizadas por el aumento progresivo de la resistencia vascular pulmonar que conducen al fallo del ventrículo derecho y muerte prematura. La Organización Mundial de la Salud clasifica la HP desde el punto de vista clínico en: a) hipertensión arterial pulmonar; b) hipertensión venosa pulmonar, c) HP asociada a patologías respiratorias o hipoxemia, d) HP debida a enfermedad tromboembólica crónica y e) HP debida a patologías que afectan directamente a la vascularización pulmonar. Las enfermedades que más frecuentemente ocasionan HP son afecciones pulmonares primarias (bronquitis crónica, afecciones intersticiales…), cardiopatías que cursan con elevación crónica de la presión diastólica de atrio y ventrículo izquierdos (cardiomiopatías, valvulopatía mitral degenerativa crónica, estenosis mitral, cardiopatías congénitas que cursan con desvíos sanguíneos izquierda-derecha), enfermedades tromboembólicas (tumor, trombo) y afecciones inflamatorias que afectan directamente a la vascularización pulmonar. En el estudio del presente abstract las principales causas de HP fueron enfermedad pulmonar crónica (5 perros), valvulopatía mitral crónica con fallo cardiaco congestivo (1 perro), conducto arterioso persistente (1 perro), tromboembolismo pulmonar (1 perro) y causa no identificada y por tanto HP idiopática en 5 perros.
En medicina humana, el tratamiento de pacientes con hipertensión pulmonar está dirigido a controlar la vasoconstricción arterial pulmonar y la disfunción endotelial. Los principales grupos de fármacos considerados son, análogos de la prostaciclina (epoprostenol, treprostinil, iloprost, beraprost), antagonistas de los receptores de la endotelina (bosentán, sitaxsentán) e inhibidores de la fosfodiesterasa V (sildenafilo).
La relevancia del artículo que se comenta se basa en que es el primer estudio en la que muestra los resultados del tratamiento con sildenafilo (Viagra o Pfizer) en perros con hipertensión pulmonar. El sildenafilo es el inhibidor de la fosfodiesterasa V más investigado en este momento para el tratamiento de los pacientes con HP. Se ha demostrado que la fosfodiesterasa V (FD V) está elevada en pacientes humanos con HP inducida por hipoxia. Los inhibidores de la FD V previenen la degradación del cGMP resultando en relajación de la musculatura lisa de los vasos pulmonares con poca acción sobre la circulación sistémica. Una alternativa, más barata, en Veterinaria, a la terapia oral con sildenafilo es el pimobendan (Vetmedin®, Boehringer Ingelheim) con propiedades inodilatadoras, es decir inotropo positivo y vasodilatador con cierta actividad para inhibir la FD III y V.
En este estudio la presencia de hipertensión pulmonar se determinó midiendo la velocidad de la regurgitación tricúspide mediante ecocardiografía Doppler y calculando después el gradiente de presión. En los perros tratados con sildenafilo la presión disminuyó en un 16% respecto a los valores iniciales. Salvo tres perros que se eutanasiaron dentro del mismo día de iniciar el tratamiento, los otros 10 perros mostraron una supervivencia mayor de lo publicado en estudios anteriores. Los autores concluyen que la inclusión del sildenafilo en la terapia de los perros con HP es bien tolerada y contribuye a reducir la presión y prolongar la supervivencia.
Dra.
Mª Josefa Fernández del Palacio
Dipl. ECVIM-CA (Cardiology) |
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HISTORIA CLÍNICA
Una perra Yorkshire Terrier de 11 años de edad y 2 Kg de peso, fue remitida al Servicio de Cardiorrespiratorio del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad de Murcia porque presentaba “posibles síncopes” (la veterinaria de referencia nunca pudo verlos) desde hace varias semanas, cada vez más frecuentes. La terapia recibida hasta este momento era Fortekor®, Cardiomax® y Karsiván® durante dos años.
De su historia clínica lo más destacado fue una cirugía, 5 años atrás, para corregir una inestabilidad atlantoaxial porque presentaba convulsiones, rigidez y caídas.
Cuando se le preguntó a la propietaria por las características de los posibles síncopes, los describió de la siguiente forma: “le dan como ataques, algunos con vocalización y pérdida del conocimiento y se queda sin moverse unos segundos; luego se recupera y está durante unos minutos algo desorientada. Ocurren tanto durante el día como por la noche, no asociados a ejercicio y muchos de ellos cuando la perra está tranquila o durmiendo en el sofá”. Durante la última semana le habían dado más de 6 o 7 cada día.
Lo más destacado del examen físico fue lo siguiente:
Ligera inclinación lateral de la cabeza durante la marcha, pulso débil y sibilancias leves a la auscultación del tórax. La frecuencia respiratoria era de 35 respiraciones/minuto, la frecuencia cardiaca osciló entre 140 y 160 latidos/minuto y el ritmo cardiaco era irregular.
Exámenes complementarios: |